Ensalada de Año Nuevo

Bueno, teniendo en cuenta un poquito las fechas en las que estamos y que es probable que nos haya sobrado comida o estemos saturados de tanto manjar o que, simplemente, queremos darnos un descanso… vamos a proponer un menú light pero rico rico para estos días de después.

En mi caso suelen sobrar siempre las uvas, esas pequeñas redondeces azucaradas. Casi siempre suelen sobrar uvas y poquito más:  quizá también salmón (ése amigo marino tan recurrido y que tanto gusta ahumado en cualquier fecha) La mayoría de gente que conozco tras estas fechas hace, por lo general, un parón innecesario en sus comidas para comer lo mínimo. Como para nada comparto esta actuación, sobre todo si tenemos recursos para darnos un festín muy ligerito, os propongo una receta con la que disfrutar sin cargarnos el estómago.

En este caso y viendo la afluencia en mi mercado de diferentes tipos de lechuga (por fín han decidido traer algo más aparte de escarola y lechuga romana!) me he decantado por comprarme un lollo rosso (esa lechuga de hoja rojiza, de origen italiano) y una lechuga batavia. Estas ensaladas, muy ricas ambas, dan mucho colorido al plato y ahora que lo nombro…. ¡vamos a por ello!

 

ENSALADA DE AÑO NUEVO:

Ingredientes: 

1/2 lechuga batavia
1/2 lechuga lollo rosso
1 cebolleta
1 lima
2 fresas
6 tomatitos cherry (la variedad que más os guste)
4 láminas de salmón ahumado
100 gr de queso parmesano, ideazabal o boffard.
50 gr de pipas peladas
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre de frambuesas
Sal de himalaya
Pimienta rosa

 

Preparación:

Lo primero es, amigos míos, lavar bien lavadas las lechugas. Para esto o bien le damos un agua y escurrimos o las dejamos sumergidas un ratito, o si tenéis una de esas centrifugadoras tan divertidas, ya sabéis: haced girar la lechuga. Cortamos las lechugas procurando que queden trozos que entren en la boca (no queremos que nuestros comensales tengan que abrir la boca hasta límites fuera de lo común…) Luego con cuidado cortamos en 2 la cebolleta y con talento y sin prisa cortamos en juliana (lo más fina posible) las mitades, reservándola después en un bol. Cortamos la lima en gajos y nos quedamos con 3: intentad que de una lima os salgan 8 gajos (de esa forma medimos el grosor)

Vamos con las fresas; quitamos el rabo, damos un agua y cortamos en 4 y esos 4 trozos por la mitad, obteniendo así 16 trocitos de fresa si las matemáticas no me fallan. Los cherries los lavamos y cortamos en 4 (como os podéis dar cuenta la ensalada va de trozos pequeñitos) El salmón ya nos viene pre-cortado, pero nosotros lo vamos a cortar en tiras: dadle el grosor y longitud que más os guste; en cuanto a las pipas peladas, no tiene misterio: agarrad un bol y volcar el paquete en él. El queso, ralladlo sin más, o si queréis, hacedlo polvo, eso ya va a vuestro gusto. Podéis también hacer de él taquitos.


Presentación:

Nos vamos a montar la ensalada, asique si tenemos un aro de emplatar bien. Que no tenemos… os invito a que os hagáis con un par de moldes mínimo, no vienen mal nunca. El tamaño lo decidís vosotros, y si os mola acabaréis comprando varios. En cualquier caso, ponemos en la base la cebolleta en láminas y salpicamos con aceite (ojo, salpicamos, no regamos) ponemos el aro encima y llenamos con la mezcla de lechugas, presionamos bien y retiramos el aro (no os preocupéis si empieza a coger volumen y se desmorona, incluso nos puede quedar mejor y todo) Hecho esto, vamos poniendo por el plato los ingredientes a nuestro gusto y manera. Como esto es personalizado, os voy a contar la mía: teniendo la base, pondría encima el aro, lo forraría por dentro con el salmón y luego llenaría con lechuga. A continuación pondría los cherris jugando con los gajos de lima, las fresas y las pipas. Desde una altura considerable dejaría “llover” el queso rallado, la sal, y molería la pimienta fresca, impregnando con ella el plato. Os recomiendo dar unos toques de aceite virgen extra y rematar con unas notas del vinagre de frambuesa, sin emulsionarlo ni hacer vinagreta (aunque obviamente, si queréis, podéis hacerlo)

Y ya tenemos nuestra ensalada, y recordar como siempre os digo: esta es una ensalada, pero podéis cambiar todos los ingredientes según disponibilidad en mercados y en bolsillos 😉 Sorprended y sorprenderos y… ¿por qué no? Haced una gelatina (¿os acordáis de cómo hacerla? Podéis consultar el modo en nuestra receta de Navidad) y poned unos daditos. Yo la haría de remolacha o zanahoria y mandarina. ¿Qué os parece la sugerencia?

 Un abrazo, disfrutad y a cocinar!

 

 

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Acerca de CulinArts

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