Cronica del Lágrimas Negras (Madrid restaurant week)

Bueno con mucho retraso, pero como dicen que “nunca es tarde si la dicha es buena” y, en este caso, la dicha es buenísima pues os dejo una crítica, que más que crítica es una experiencia restaurantil. Hace un tiempo muchos de vosotros sabréis que se celebró la “Madrid restaurant week” que ya lleva alguna edición (van ya 4 ediciones), para los que no tengáis ni papa de que es esto os comento rápidamente: La “Madrid restaurant week” es una iniciativa que viene de EEUU ya que la primera se celebró hace 16 añazos en Nueva York y lo que se pretende es hacer accesible y asequible ese restaurante que muchas veces, muchísima gente elimina de sus agendas debido al precio y la exclusividad que suponen estos restaurantes. De este modo, la “restaurant week” se ocupa de que aquellos cocineros y restaurantes que se apuntan a esta iniciativa, propongan un jugoso menú a un precio de 25 euritos además de, colaborar con acciones solidarias (como la asociación de perros guía de la ONCE con la que estoy muy unido).

El caso es que en esa semana, tenía la visita de mi querida Chef Legido y decidimos ir a un par de restaurantes y en esta crónica pues oye cae el segundo y no el primero que visitamos, que es el restaurante Lágrimas Negras del hotel Silken Puerta América (que reconoceréis por su colorido), elegí este restaurante porque es donde se encuentra uno de mis cocineros favoritos que no es otro que el señor Jose Luis Estevan la pena es que precisamente ese día no estaba y no pude saludarle.

Pero vamos a lo que nos importa, los platorrios. Al ir con acompañante y teniendo un menú donde por cada parte había 2 platos para elegir (primeros, segundos y postres) decidimos pedir uno de cada para poder verlos y probarlos todos, asique así hicimos y estos son los resultados:

Para empezar decir que el restaurante mola, unas lámparas que caen desde unos 30 metros (igual son menos, pero la impresión es de mil), esas mesas enormes con los mantelitos individuales, los famosos vasos “gota de agua” de cristal (que no vidrio) y un metre muy majetón, ya que tuvimos algunos problemas con la reserva por parte de “el tenedor” pero lo solucionamos muy bien. Antes del primer plato nos trajeron un aperitivillo. El aperitivo que es el que vais a ver a continuación, estaba servido en un plato curioso y costaba de una tacita de crema de calabaza (deliciosa) y un pastelito de pescado con salsa americana.

Para continuar uno de los primeros que elegimos, fue una ensaladita de carpaccio de secreto ibérico, y oye qué queréis que os diga, no estaba mal, variadita, fresca, crujiente pero ¡vaya! Yo le hubiera cambiado el aliño, me pareció súper ácido y eso le quito bastante encanto al secreto.

 

El otro primero fue un arroz cremoso de calamar con su carpaccio y su tinta, y la verdad que para un querido amante del arroz como es un servidor resulto un plato exquisito, equilibrado, eso si el plato era enorme, pues no, lo siguiente a enorme. Como dato curioso el camarero que resultó ser un risas con sus comentarios me dice “el plato arde”… pero… ¡oye, que está frio!

 

Empezando con los segundos pues a mí me trajeron la corvina en salsa de marmitako con piperrada, um…. Que puedo decir de este plato, pues para empezar la corvina es un pescado que me encanta y esta corvina, estaba en su punto. La salsa rica, de estas que dices dame pan que mojo (ahora que la historia del pan es curiosa, ahora os contare). Pero lo mejor fue que debajo de la corvina, se encontraba sumergido un costrón de pan, que debía ser de la semana pasada y metido en bolsa de plástico porque era goma pura con esencia de pimientos, por lo demás genial.

 

Siguiendo con los segundos no puede faltarnos la carne, y nos propusieron un rabo de toro asado con verduritas y muselina de patata, en fin… me sorprendió lo blando, suave y jugoso que estaba el maldito rabo, de lo mejor que he comido (y es fácil porque no soy de comer rabo de toro, la verdad), asique comparado con la carrillera que comí el día anterior, esto estaba bueno de pelotas (perdonar la expresión pero es tal cual)

Pasamos a los postres para empezar vino un tiramisú, oye, yo no soy de tiramisuses (o algo así) pero para empezar este tenía cacao, pero no “cacao” sino, CACAO puro espolvoreado por encima, lo cual ya le estaba dando un 10, pero es que luego entre las capas de mascarpone, odiado mascarpone, tenía micro trozos realmente crujientes y jugosos de chocolate, y amigos…. Eso te asegura un 10. Un tiramisú lleva café impregnado en el bollo, pero este, debía llevar descafeinado ya os digo, y además para decorar una frambuesa (ahí se ganaron mi corazón).

El otro postre era una torrija con helado de leche, lo curioso de este postre es que el helado te viene llorando, ¿Qué quiero decir? Pues que si te descuidas tomas leche, porque de helado queda poco o nada. La torrija, brutal amigos, brutal, una capa de caramelo crujiente que chasca al contacto con los dientes y al coger con la cuchara el trozo pertinente, una jugosidad, un caldito que soltaba… deliciosa. Eso sí debe ser que tenían hierbabuena de otro día porque todos los postres llevaban, y aparte este tenía una mora (otra cosa que hizo palpitar el corazón de este servidor).

 

Remataron la faena con unos encantadores “petit fours” (típica galletita, bombón o trufa que se da) constaba de una trufas de “X” con chocolate blanco, unos dados de brownei de chocolate y unas galletitas, de esas, de las míticas suizas de la caja azul de lata que todo padre de vecino tenía para las visitas, que dentro tenían galletas con formas de lazo y tal… pues eso.

Pues esto es todo amigos, como anécdota, que os la debo, resulta que el pan te lo dan de varios tipos y a mí me dieron uno “normal” pero con extra de harina, lo cual produjo un recubrimiento en mi garganta por el cual casi muero de toses, con los consecutivos lanzamientos de migas al personal, pero claro, teniendo en cuenta que nos quedamos sin agua y nadie nos servía más pues, estuve unos minutos maldiciendo toda  harina existente así como panes. Pero esto no queda aquí cuando te clavan 6 euros por el agua, que hasta cierto punto lo entiendes, pero en fin el camarero que nos cobró la verdad no estuvo fino con sus comentarios bastante desafortunados, (que por desafortunado se entiende, cobrar lo que le da la gana y querer que dejasemos un euro sí o sí a la causa solidaria, y eso que lo dimos el día anterior, pero al ser voluntario…. ¿no se supone que lo das si quieres? pues este tipo, nos obligo a su voluntad, desde luego voluntario era si si jajaja) caballeros…. Hay formas y formas de decir las cosas, no elijan la peor, aprendan de su metre que seguramente hubiera resuelto la situación con mayor soltura y una agradable sonrisa. Eso si el camarero que estuvo durante todo el servicio, majo, majo, majo y nos resolvió todas las dudas.

 

No dejéis pasar la oportunidad de visitar Lágrimas Negras y el año que viene aprovechad la restaurant week amigos, ya os iremos avisando de estas cosillas por aquí y por Facebook no obstante, pasad un buen viernes y ¡buen provecho!

Anuncios

Acerca de CulinArts

Grupo gastronómico con ganas de enseñar y aprender en el mundo de la cocina y coctelería. Organizamos cursos para transmitir nuestra experiencia. Ver todas las entradas de CulinArts

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: