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Gin Show Festival (29-9-11)

Con mucho tiempo sin aparecer, poco para utilizar y muchos post por sacar adelante, me renuevo, adelanto y empiezo a escribir esta crónica del Gin Show Festival, celebrado por primera vez en Madrid el día 29 de Septiembre, ya que anteriormente se celebraba en Sitges (y se celebra).

El emplazamiento: Hotel puerta América, sede del conocido Lágrimas negras (anteiormente comandado por Jose Luis Estevan)

Volviendo al tema, Gin Show Festival… ¿para profesionales?… Es cierto que, desde el empiece del evento (hacia las 16:00) hasta un par de horas pasadas, es profesional: Poca gente, expositores agradables con ganas de mostrar su producto, explicarlo, dar a probar, mostrar maridajes…

Llegué al espacio sobre las 18 (un poco tarde pero mi trabajo me impedía llegar antes) a la entrada las típicas chicas que te piden nombre, acreditación y te hacen pensar que esta vez, se han tomado en serio eso de “profesionales únicamente”. Te ponen una pulserita para acreditarte y entras a un espacio rodeado de puestos con mil y una ginebras. Entre toda la gente que había encontré a mi gran amigo Luca Anastasio del Dry Martini, Igor Corral reciente ganador del concurso de corte de jamon en Andalucía Sabor, Pepe Gorines del Cilantro gastrobar, Diana Legido de Ramses  o Carlos Moreno de O’Clock entre otros.

Lo cierto es que había mucha cosa interesante, ginebras típicas (Hendricks, Citadelle, Beefeater, G’Vine….) y algunas con botanicos diferentes, frutales,  incluso aguas minerales cuirosas como la de islas Fidji, o las nuevas tónicas de Swcheppes (con botánicos como el cardamomo, pimienta rosa o lavanda).

Entre siropes no había donde elegir o bien Monín (de la mano de Barkonsult) o Routin (de la mano de Amer Gourmet).

¿La nota negativa?… Lo de siempre, se deja entrar a amigos de amigos de otros amigos de mis amigos y al final se convierte en una macrotasca, una rave de la ginebra, o un pabellón del cogorcio… Los expositores se amargan, los bartenders ponen automáticamente gintonics (de los cuales la mitad acaban o en el suelo, o en las vitrinas o tirados, vamos un gasto de pasta increíble). Llegando a extremos de tener que sacar a alguna que otra persona por la puerta lateral del hotel con una borrachera que no le permitía mantenerse en pié.

Consejo para los proximos salones de destilados…. fácil, muy fácil: Hay que ir de 16 a 18.

🙂 buen día amiguetes ya pasarlo bien!

(tendremos nuevos post dentro de poco para poder comentarlos entre todos, vivencias, experiencias e ideas)


Especias (II): La Vainilla

De especia en especia y tiro porque a mí, hoy me toca, y nos vamos a dedicar hoy enteramente a un producto rico, aromático, con un sabor potente, y una de las 3 especias más caras del mundo, para concretar, la tercera.

Para empezar, “vainilla” es un diminutivo de “vaina”. El nombre que los aztecas le dieron a esta especia es tlilxochitl, de tlil (negra), y xochitl (vaina). La palabra planifolia que encontraremos si buscamos el nombre genérico, describe sus hojas planas, de un color verde fuerte y puntiagudo, alcanzando entre los 10 y 25 cm de longitud y unos 8 cm de anchura.

Para adentrarnos en la historia de esta especia,  hemos de movernos a Sudamérica, ya que los indios de la zona la descubrieron mucho antes que los españones que los conquistaran en el siglo XVI. Cuando Hernán Cortés estaba en Méjico, en 1520, uno de sus oficiales, Bernal Díaz del Castillo, observó que el emperador Moctezuma bebía “choclatl”, una bebida hecha con granos de cacao molidos y harina de maiz, aromatizada con la antes nombrada “tlilxochitl”, es decir, vainilla en polvo y además, miel. Era la bebida favorita de los aztecas, y no pasó mucho tiempo antes de que el propio Cortés la probara en la corte de Moctezuma.

Los españoles trajeron a Europa la vainilla, la cual pronto se hizo muy popular. A finales del siglo XVI, los españoles habían creado ya una industria del chocolate, que utilizaba vainilla como aromatizante. En 1602, Hugh Morgan, boticario de la reina Isabel I de Inglaterra, indicaba que la vainilla era usada como un condimento exquisito por derecho propio, independientemente de la elaboración de chocolate. En el año 1700, se usaba ya en Francia en confiterías y también para perfumar el tabaco, y desde entonces se viene usando para aromatizas azúcar, postres, repostería y helados.

Durante tres siglos y no menos, Méjico fue el principal productor de la vainilla del mundo, debido a que los trasplantes de vainilla a otras partes del mundo no consiguieron “agarrar” y dar fruto. A pesar de que había sido introducida originariamente en Inglaterra a comienzos del siglo XIX por el marqués de Blandford, habiendo constancia de que medró y dio fruto en 1807, no fue realmente hasta 1836 cuando el botánico belga Charles Morren descubrió que era necesario poliniarla artificialmente. En 1841, se creó un método perfecto de polinización y se introdujo la vainilla en Java, desde donde se extendió por todo el mundo.

Además en los siglos XVI y XVII se creía que la vainilla tenía diversas propiedades medicinales, y era usada como hierba estomacal, estimulante y afrodisíaco, además de servir como antídoto contra venenos. Se incluyó por primera vez en las farmacopeas europeas en el siglo XVIII, y figuró en las farmacopeas británica y americana durante muchos años. Actúa sobre el sistema nervioso y solía usarse para tratar el histerismo y las fiebres altas.

Vamos a conocer algo sobre la planta que nunca viene mal.

Se trata de una orquídea trepadora tropical cuyo origen es Méjico, pero también Norteamérica y Sudamérica, asímismo existe tambien una variedad en Tahití.  En Méjico la planta es polinizada por la abeja “melipona” y por un colibrí específico indígena (adorables los colibrís). En otros países pues no tienen ni esta abeja ni el colibrí es por esto que tienen que polinizarlas a mano tan pronto como se abre la flor (1 día durante los 2 meses de floración) con una aguja de madera.

Las vainas son frutos inmaduros, de color amarillo, sin aroma. Las vainas se recolectan y se las hace sudar en toneles revestidos de lana, y luego son secadas al sol hasta que adquieren un color oscuro parecido al chocolate. Entonces se extienden sobre bateas en cobertizos bien ventilados hasta que están lo bastante secas para ser clasificadas y embaladas. Este proceso, fijaros bien, dura entre 4 y 5 meses.

De entre cien especies de orquídeas del género vanilla clasificadas, sólo tres se cultivan. En las Antillas crece la vanilla pompona, también llamado “vanillon”. Sus frutos cortos y su sabor almizclado la alejan de los aromas de la vainilla tradicional, la vanilla fragrans o planifolia, un fruto carnoso que se encuentra en Méjico y en Indonesia.

Pero el “non plus ultra”, la vainilla “Bourbon” (del nombre de la isla de la cual es originaria, actualmente llamada la Reunión), procede del triángulo Reunión-Madagascar-Comores. Por último, la vainilla de Tahití, de la especia vanilla tahitensis, es apreciada por su sabor a anís y a pimienta.

Y por fin ha llegado el momento esperado, la vainilla se usa todavía, despues de tantos siglos, par aromatizar el chocolate. Se emplea también en muchos pasteles, cremas, galletas, helados y salsas para postres. Es uno de los mejores aromatizantes que existen. El mejor método de obtener el auténtico aroma de la vainilla, es usar las vainas: pueden hervirse en el propio líquido que se ha de aromatizar y luego, se secan con papel, y se pueden volver a utilizar; o bien se pueden guardar las vainas en un tarro de azúcar, al que comunicarán su aroma.

En mi humilde opinión creo que la vainilla puede aromatizar incluso alguna sopa, siempre se liga al mundo del dulce y ciertamente es donde mejor encaja, pero, a decir verdad, bajo mi punto de vista también puede matizar, realzar o suavizar ciertos sabores sobre todo carnes fuertes, como la caza, incluso algunos pescados suaves puede dales ese toque de vidilla que tanto gusta al paladar. Mezclar las semillas de vainilla con un queso cremoso y rellenar unos higos o unos dátiles nos puede ir bien, incluso en coctelería se usan siropes de vainilla.

Para aromatizar alimentos, pueden usarse extractos de vainilla. Estos extractos se preparan machacando las vainas, curadas y secadas, y extrayendo la esencia con alcohol. A continuación, se endulza con almíbar, no obstante muchas marcas del mercado son productos artificiales hechos con eugenol, que se extrae del aceite de clavos de especia.

En muchos botes de esencia de vainilla, leemos: “vainillina”, esto puede conducir a pensar que es igual que la vainilla, pero no.

El extracto de vainilla natural es una mezcla de cientos de compuestos diferentes que van incorporados a la vainilla. La vainilla artificial es una solución de vainillina pura, generalmente de origen sintético debido en parte a la escasez y lo caro que resulta el empleo de vainilla natural, ha existido un largo interés en la preparación sintética de su componente predominante. La primera vez que se sintetizó comercialmente la vanillina comenzó su proceso con un compuesto natural denominado eugenol.  En la actualidad la vainillina artificial está elaborada de guaiacol petroquímico, o procedente de lignina, un constituyente natural de la madera lo que le convierte en un subproducto de la industria papelera.

La vainillina artificial basada en la lignina se dice que suele tener un perfil de sabores más rico que aquellos procedentes de aceites esenciales; la diferencia es debida a la presencia de acetovanillona en la versión de lignina del producto, una impureza no encontrada en la vainillina sintetizada del guaiacol.

Y dicho esto pues espero que os haya gustado y que tengáis (a pesar de su precio) pues una vaina de vainilla por casa y la aprovechéis a saco, y si no se os ocurre como… pues al bote de azúcar que le dará un buen toque 😉

Cuidaos y buen provecho!


Especias: El Cardamomo

Hoy como ya os avisé por las redes sociales, vamos a empezar con las especias y que mejor especia para empezar que una de mis favoritas, por sabor, por olor, forma y tamaño… pero sobre todo, por el color. El color verde, ese que tanto me gusta y del que pronto disfrutareis en próximas recetas, asique aquí vamos con la especia de hoy: ¡El Cardamomo!

                                                                                                                                  imagen extraída de: http://www.hogarutil.com

El cardamomo o “Ellataria cardamomum”, cuyo nombre genérico “Ellataria” deriva de la palabra sánscrita “ela”,  y en la lengua vernácula de la India aún se la conoce a esta especia como ellatari, que significa “semillas de ela”. Aunque la palabra cardamomo deriva del griego antiguo. Originario de los bosques monzónicos de hoja perenne del Sur de laIndia, Sri Lanka y Guatemala, de donde procede parte del cardamomo de mayor calidad. La planta alcanza entre los 2,5 y 3 m de alto, sus flores tienen pétalos verdosos con la punta blanca veteada en púrpura.

                                                                                                                                                imagen extraída de: http://www.cepvi.com

Historia:

Hay muchas referencias sobre el cardamomo como especia afrodisiaca en las mil y una noches, y en muchos lugares de Oriente era considerado sagrado y se empleaba en los sacrificios. Se creía que había sido cultivado en los jardines de Babilonia en el siglo octavo a. de J.C. Los antiguos egipcios la masticaban para conservar blancos los dientes.

Pero fue para los griegos para quienes pasó a ser un artículo de comercio importante con Oriente. Las calidades inferiores de esta especia eran llamadas amomum, y las superiores (mucho más aromáticas), kardamomum. Fue la especia aromática más popular en la antigua Roma, pues era elogiada por el gastrónomo Apicio; en el siglo primero de esta era, el cadamomo se importaba de la India en grandes cantidades, ya que estaba entre las especias de la India sujetas al pago de derechos de aduana en Alejandría en el año 176.

El primero en fijar el país de origen del cardamomo parece haber sido el portugués Duarte Barbosa, en 1514, quien la menciona como un producto de la costa de Malabar (en la costa suroeste de la península India). Durante el siglo XVII, los portugueses recogieron cardamomo en la India y Ceilán exportandolo, luego en 1544 el aceite del cardamomo fue destilado por el químico alemán Valerio Cordus.

En la actualidad es una especia famosa en los países árabes, especialmente en Arabia Saudita, donde hacen un café especial con cardamomo, aromatizado en ocasiones con azafrán o clavo molido, al que se denomina “gahira”.

El cardamomo, junto con el sésamo era una especia dedicada a las diosas Circe, Medea y Hécate, esta última, diosa de las regiones infernales.

Ahora bien, desde un punto de vista de la “medicina popular” el cardamomo es un estimulante que actúa sobre el aparato digestivo, eficaz contra cólicos, indigestión y flatulencia. Es además purgante y tiene un efecto atemperante sobre el cuerpo, usado en tratamientos de ictericia, hemorroides, dolor de cabeza, e incluso en textos antiguos se recomendaba para náuseas, halitosis y fiebre. En los textos de medicina ayuvédrica de la India se hacia mención en especial para rebajar las grasas y las infecciones urinarias.

Pero… ¿qué hay sobre la cocina? Pues bien, el cardamomo es esencial en platos del Próximo y el Lejano Oriente, particularmente en los curries del Norte de la India, así como también son usados para aromatizar los dulces. En Egipto las semillas se muelen y se ponen en las masas de pan, e incluso en el vino caliente. Probad el cardamomo en una tarta de manzana, o en un guiso ya que vale igual para platos salados como en platos dulces. Al pollo le otorga un sabor delicado y original, es estupendo para usar en macedonias de fruta. Los suecos hacen bollos con cardamomo. En Francia usan aceite de cardamomo en muchos perfumes.

El cardamomo es una especia muy valorada,(es la tercera más cara) por sus generosas características. Se trata de unas pequeñas ojivas de color verde y del tamaño de una judía pinta y que en su interior esconde unas semillas negras que son realmente aromáticas, con un sabor también muy intenso , algo cítrico y dulce anisado (incluso si me apuro, casi eléctrico).

Por otro lado tenemos el cardamomo blanco, que no es más que el verde pero tratado para que pierda el color y en parte, intensidad tanto en olor como en sabor.

imagen extraída de: http://www.salomonsl.com

Por último tenemos el cardamomo negro, y uno de mis favoritos, es más grande que los anteriores, incluso llegando a medir el doble. De la misma intensidad de sabor y aroma que su hermano mayor,  se localizan a lo largo de las regiones montañosas que van desde el Himalaya hasta el Sur de China. Además, algunos cardamomos africanos (género Aframomum , en Madagascar, Somalia y Camerún; otro miembro de este género es la especie picante de África occidental llamada granos del paraíso) tienen un sabor similar y aparecen esporádicamente en el mercado occidental.

                                                                                                                                             imagen extraída de : http://www.food-info.net

Y aquí acabamos con esta especia, la veremos enpróximas recetas y espero que os haya gustado tanto como a mí, si no la conocíais os invito a que probéis (es de facil acceso, si no, preguntadme) y pues disfruteis de esta sección que de toda la gastronomía junto a las salsas es mi favorita.

Saludos y¡ que aproveche!


Santa Teresa Rhum Orange Liqueur

Bueno, hoy…. Hoy vamos a cambiar el rollo y nos ponemos pos las botellas.  Como siempre he mantenido, no hay nada como apreciar una buena bebida y si ademas, podemos acompañarla del bocado perfecto o cercano a la perfecta combinación, pues… ¡oye! es que va a estar de vicio repetitivo hasta que decidamos darle otra vuelta al tema.

Pero lo que hoy os traigo no es una receta, sino, mi apreciación y punto de vista generalizado sobre lo que llamaremos “sección de cata y maridaje”, es una de las novedades que me estoy sacando de la manga. Asi que no me enrollo mucho mas y vamos al temario.

Santa Teresa Rhum Orange.

(Licor de naranja base de ron añejo)

Para que veáis que no hay trampa ni carton, la muestra aquí, lloviendo y el ron en mi escritorio.
Pero las siguientes fotos serán ya más buenas.

Bueno para empezar un poco… ¿qué es un licor?, pues os lo digo rápidamente pues nunca está de más decirlo, y aunque lo sepáis, pues seguramente alguno de vosotros no, y ahora váis a saber lo que es un licor. Se llama “licor” una bebida alcohólica que,  a menudo tiene sabor a frutas, hierbas o especias. Algunos los preparan por infusión en ciertos alcoholes, infusionan hierbas, maderas, flores y le añaden azúcar. Otras en cambio se destilan (esto nos lo explica la whiskypedia 😉 ) y a nivel “gastrococteleriano” pues son válidos como postres, en cócteles, e incluso para cocinar.

Dicho y explicado medianamente qué es un licor, vamos con nuestro amigo.Todos conocemos Santa Teresa, unos porque lo habréis tomado, y otros simplemente por que lo habréis visto en algún bar, o…. ambas. En este caso tenemos un “licor de naranja a base de ron” esto es, que los señores de  Santa Teresa lo elaboran macerando naranjas en rones con dos años de barrica y las pieles de  las naranjas “premium” para que transmitan lentamente sus aromas y aceites esenciales al ron. Ademas tiene un 40% de volumen alcohólico.

La botella es muy alargada, fina y oscura tiene una capacidad de 50 centilitros, el tapon es de corcho lo cual le confiere ese toquecito que me gusta tanto en los rones y la etiqueta, que esta impresa en papel “antiguo”, muy elegante lo cual es un claro sintoma de calidady cuidado del producto.

El licor es de un color ámbar oscuro similar a un ron añejo con reflejos naranjas. En nariz se mezclan de forma equilibrada notas de melaza de azúcar y de caramelo con notas de naranja confitada y notas de madera (podría ser un naranjo, podría ser otra madera, ¿no?).

En boca tiene una entrada muy agradable gracias a su dulzor y poco a poco despliega todos sus elementos, la melaza, la naranja, ese dulzor de los aceites de la piel…  éstos se entremezclan notas de ron añejado, naranja dulce, caramelo líquido y caña de azúcar de forma sencilla pero sensual. Al final te queda un sabor impresionante en la boca, que dura y perdura unos minutos gloriosos.

La forma de tomarlo, a pesar de la alta graduación alcohólica, yo recomendaría tomarlo solo, sin hielo o a lo sumo, meted un vaso ancho o copa balón, en el congelador. Como mucho un hielo pequeñito pero, solo, ya es tremendo.

Podemos encontrarlo en muchas tiendas especializadas o en ese gran almacén de letras verdes, pero que no os timen amigos, sopesad un precio entre 13 y 18 euros. En ese almacén lo tienen a 20 y me parece exagerado cuando yo lo compro a 13 euros en una tienda especializada aquí en Madrid.

Y como no me he olvidado de que en esta sección hay maridajes (si los tengo a mano), os propongo juntar este licor con una onza de chocolate puro, un Caraïbe de Valrhona, o una tapita de solomillo de cerdo sobre un pan de semillas tostado, una rodaja de naranja confitada y un par de cristales de sal negra… Ahi os lo dejo, ¡contadme! y bienvenidos a la nueva sección :).

 

 

 

 

 


Iniciación a la Coctelería en Enero

Cartel publicitario de nuestro Curso de Enero

Fotografía original: http://www.flickr.com/photos/67078940@N00/
Sujeta a Creative Commons (Atribución obligada)

Para más información, visitad el apartado de cursos!


Menú de Navidad

Llegan las Navidades y el caos se apodera de nuestras cocinas… queremos que nuestra cena sea impactante, que nuestras visitas se vayan bien satisfechas tras un buen menú etc, pero claro, ahora mismo estamos en tiempos de crisis, así que vamos a evitar gastar unos centimillos con unas cuantas ideas que os vamos a dar.

Hace poco (y quien dice poco, dice hace un día o dos) hice un menú para la cena donde nos juntamos los amigos y disfrutamos de la compañía y la comida. Tenía la complicación de contar entre el grupo con gente alérgica a todo tipo de fruta, fruto seco, celíacos, diabéticos, etc. Para muchos otros que yo conozco esto hubiera supuesto un… “pues a tí y a tí os pongo algo diferente” Hasta cierto punto estoy de acuerdo, pero me gusta que la gente que vaya a comer se sienta unida por lo que ve en sus platos (si es un menú concertado, obviamente) De esta manera, me tocó estrujarme el coco para hacer el mismo menú pero modificado tan poco que ni se notara.

Sobre esta historia, os plasmaré algunas ideas. A la hora de elegir qué cocinar, pensé en cuál iba a ser mi plato fuerte, me fui al mercado y di un par de vueltas captando precios y productos. En la gama de pescados observé el rape, el rodaballo, carabineros, langostinos, etc. Personalmente pienso que si tengo invitados a los que puedo sorprender, prefiero buscarme la vida comprando poco marisco (a menos que mis invitados manifestaran su deseo de tomar mariscos de forma contundente)

Al pasar por carnicerías, y aquí sí, vi el cochinillo (que siempre lo aconsejo), luego me fui a piezas más raras… ¿por qué no hacer unas buenas carrilleras? ¡Probemos el secreto! y siempre nos quedarán el solomillo, nuestras amigas las chuletas o el redondo,  e incluso podríamos plantearnos la opción de rellenar una aleta de ternera.

Cuando ya tuve mi elección (que fue el cochinillo) me pregunté Si tengo carne de segundo… ¿qué tal una ensaladita de primero? Bueno, esto significa mucha elección entre tipos de lechugas, verduras, hortalizas, algo de fruta, frutos secos, aceites, vinagres, sales, etc., infinidad de combinaciones con las que sorprender y abrir el apetito de vuestros invitados. Si no os convence mi idea y/o a vuestros comensales no les apetece lechuga, pues podéis probar con ensaladas de pasta o una ensalada de pimiento morrón con unas lascas de queso majorero y un par de lomitos de caballa con aceite de albahaca, por ejemplo. Lo dejo en vuestras manos.

Dispuestos primer y segundo plato, es el turno del postre… aquí encontramos desde los clásicos, como el arroz con leche o flan, hasta nuestro más querido amigo el chocolate. Pero también podemos ponernos a la última y hacer alguna tarta, una mousse, podemos montarnos unos saquitos de fruta en una sopa de chocolate, usar temática navideña y las frutas de temporada como fresas, mandarinas, etc. Os invito a usar las flores de hibisco: son una maravilla, dan presencia al plato y un tremendo gusto al paladar, y  además podéis usar el mismo almíbar de las flores para acompañar como salsa, melaza, mousse o caramelo.

Con un menú así conseguiréis una cena equilibrada, agradable, saciante y muy rica que para nada os dejará esa sensación de pesadez y de querer desabrocharos el botón del pantalón.

Y para guinda del pastel, no está nunca de más incluír un cóctel usando zumos, las frutas de temporada etc, pero esta historia debe ser contada en otro post donde os daremos ideas navideñas 😉

Y ahora lo prometido es deuda y os dejaré el menú (del que luego haremos un post con la receta, tiempos y modo de elaborarlo, ¡incluyendo fotos!)

Menú CulinArts:

Entrante:

Ensaladita con corazón multifruta, polvo de frutos secos, cresta de gallo, vinagreta de arroz, guarapo y sal negra escandinava.

Segundo:

Cochinillo asado, lacado con “miel” de hibiscus sobre gelatina de naranja y bourbon, espuma de piña, flores de hibuscus y sal maldon negra.

Postre:

Bizcocho sacher, sobre crema inglesa de vainilla, helado de fresa y fondant de chocolate.


Gominolas cóctel

Bueno, hoy vamos a preparar algo curioso, delicioso y entretenido para los mayores: Gominolas cocktail.

La primera vez que hice gominolas en casa, estaba disfrutando de un White Russian (Ruso blanco), un cóctel famoso por la película de El gran Lebowski, y dije… “pues unas gominolas de ruso blanco, deberían estar ricas, pero ricas ricas” y me propuse sin mirar ninguna receta ni nada por el estilo, hacer gominolas de cócteles. Y así he estado 8 días con sus 8 noches probando texturas, sufriendo porque no acababan de coger la textura ideal, o porque con el calor del ambiente se licuaban, algunas se me cortaban algunas y otras, cuando las cubría de azúcar empezaban a soltar líquido porque el azúcar empezaba a chupar el cóctel… Toda una experiencia, vaya. Parece mentira.

En cualqueir caso, después de pruebas y noches acabé encontrando la medida exacta, y aquí os dejo la receta final.

Gominolas del cóctel Hawaiano Azul

¿Qué necesitamos?

Dependiendo de qué cóctel queramos hacer (es decir, si quiero un mojito cambian todos los ingredientes) usaremos unos u otros. En este caso he estado experimentando con el del Hawaiano Azul, que es el cóctel del que elegí que fueran las gominolas. Y diréis ¿ y si las quiero de mojito? (erre que erre vosotros, ¿eh?) Pues es el mismo sistema. Lo único que cambia es el cóctel 🙂

Ingredientes para gominolas de “Hawaiano azul”

  • Ron oscuro 33cl
  • Ron Malibu 30 cl
  • Zumo de piña y coco 70cl
  • Curaçao Azul 2 o 3 cl (un chorrito)

Y ademas de esto, para las gominolas necesitamos:

  • 4 Hojas de cola de pescado
  • 70 cl de almíbar neutro TPT (100 g agua, 100 g azúcar)

Procedimiento:

Una vez tenemos ya hecho el cóctel en la coctelera (o si no tenéis coctelera pues bien mezclado) ponemos menos de la mitad en un cazo al fuego, pero sin que llegue a hervir. Previamente hemos puesto a remojo en agua bien fría (casi helada si se puede) las colas de pescado. Una vez estén bien hidratadas, las secamos con un papel de cocina y las metemos en el cazo con el almíbar. Movemos bien con ayuda de unas varillas y juntamos con el resto del cóctel que teníamos apartado y lo ponemos en unos moldecitos (a libre elección siempre que, si decidís hacerlo en moldes, sean flexibles o de silicona) Yo usé unos de semiesfera.

Cuando esto haya cuajado, yo le daría un día de reposo a temperatura ambiente para que asiente bien. Tapadlo con papel film y al día siguiente, si queréis, podéis darle un rebozado en azúcar y listo. A saborearlo!


De cómo empecé en la coctelería

El otro día alguien me preguntó: “Y tú, si eres cocinero… ¿por qué haces también cócteles?”

Bueno, como ya dije, yo me gradué en restauración, lo cual engloba el mundo de la sala, (la cocina, la dirección hotelera…) A mi me interesan la coctelería y la cocina, y aunque bien es cierto que sé ejercer de mêtre, sé muy poco sobre el mundo del vino (aunque cada día aprendo un poquito más) el mundo del barista, etc.

Bueno ¿por qué hago también cócteles? Pues la razón es bien sencilla: siempre me ha gustado (desde chico) ver las botellas. Habré visto cien, mil botellas de tantos y tan variados destilados y refrescos… Aún me acuerdo de  refrescos como la Pepsi azul (raro, ¿eh? No todos la habréis visto…) el Guaraná Antártica o el cambio de la botella de Trinaranjus. Cuando cumplí los 18 (y no antes) empecé a beber y saborear cervezas (aún me quedan muchas que tachar de mi lista, y también tengo que ir todavía al OktoberFest…) y un día probé el ron… que hasta el día de hoy me acompaña como fiel escudero.

Remontándome tiempo atrás, mi primer contacto puramente profesional con la coctelería fue en la Escuela de hostelería, donde un día llegó el profesor y nos dio unas fichas con las recetas de los cócteles y nos dijo “Ala, hacer lo que pone en la ficha”  Eso me sentó como una patada directa al hígado: cuando iba a aprender a manejar esos diamantes líquidos, me dan un carton y tanto como si lo hago bien como si lo hago mal, no está controlado ni testado.  En cambio, otro de mis profesores sí me daba sus opiniones y en una ocasión, (fue algo anecdótico, pero es  un gran recuerdo) las compañeras gastaron bastantes zumos y algo de ron, y claro, yo que estaba sacando cócteles con esos zumos me quede sin ellos y aún me quedaban 10 cócteles por preparar… El caso es que reaccioné rápido, cerré los ojos, olfateé y mezclé ron, zumo de piña, curaçáo azul y un toque de mora y lima. Al rato me llamó el profesor  para que pasara a petición de los comensales… Cuando me adentré en la sala  fue para recibir los aplausos del personal, cosa que me emocionó bastante.

Luego tuve la suerte de dar un curso de un día muy muy básico con lo que entonces se llamaba Class Bar Concept y que hoy día es el Bar Concept. Recuerdo que lo dio Tupac, Coco y no recuerdo si estaba Miguel aquél día… pero así fue como conocí la existencia de estos terremotos de la coctelera con quienes hoy en día mantengo un contacto muy agradable. En Bar Konsult compré mi primera Boston y una botella para practicar Flair. Asi que podríamos decir que los auténticos padrinos de mi afición por esto son Miguel (Flecha) y Tupac.

La pasión y el respeto por lo clásico, abandonar mi mente de  Flair y centrarme en conocer el destilado desde la producción hasta la degustación, (ésta incluida) se lo debo a Luca Anastasio, al cual conocí en el hotel Hilton y pese a haber estado con él en la barra 3 meses, cada segundo que podía escaparme allí a verle no me lo pensaba. Era un placer abrir mis orejas y escuchar al maestro, probando más de una de esas botellas que no encuentro en el carrefour jajaja. De esa época data la gran amistad que aún conservo, y esa es la causa de que le visite en cuanto puedo y más ahora que está en el Dry de Madrid. La visita a un gran amigo es obligada, y más si sirve para seguir aprendiendo (y aún más ahora que conozco a los otros 2 enargados que son Ángel San José, y Ricardo García.)

No podría cerrar el post sin antes nombrar a Michel Alejandro Díaz. Desde el primer día que pisé Le Cabrera ya me dejó una huellita y por eso cada mes voy un par de veces, no tanto ya por el cóctel sino a verlo y a aprender de las copas que me pone escuchando atentamente, observando…

Por todo lo que os cuento profeso gran admiración y respeto por cada uno de los nombrados, y un mayor agradecimiento por tratarme como a uno más (que he tenido también muchas experiencias negativas con otros personajes, pero no merece la pena fijarse en eso cuando tienes la suerte de poder conversar con cualquiera de ellos…)

Y es así como me aventuro, después de aprender y seguir costantemente aprendiendo, a impartir un curso básico de cócteles. Es el principio del camino hacia mi meta, que es lograr fusionar cocina y coctelería algún día…

Un abrazo a todos,

Jandro


Buenas tardes…

… conducen a buenas noches, y aquí estamos, con fuerzas renovadas después de pasarnos por el Dry Cosmopolitan Bar donde hace sus maravillas mi querido Luca Anastasio. Y aunque ya os hemos hablado del Cosmopolitan, no podía resistirme a escribir una entrada, volver a recomendároslo, y agradecer a Luca y demás buena compañía este magnífico rato de experimentación coctelera. Os dejo la prueba de que estuvimos allí!

Jandro y Luca Anastasio tras la barra del Dry Cosmopolitan Bar de Javier de las Muelas


Taller de Iniciación a la Coctelería

Como ya os hemos ido contando los últimos días, el próximo 18 de Diciembre se realizará en el Taller de Cocina de Apetit’Oh! nuestro Taller de Coctelería para principiantes. Ya está abierto el plazo de inscripción y, así que echad un vistazo a la programación y animáos a hacer un poco de ejercicio batiendo al ritmo de Jandro. Pensad que todo tiene su premio… y no vamos a desperdiciar los cócteles que preparéis  😉

Os esperamos el 18 de Diciembre a todos!